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Deca Loših Muzičara

Red Hot Funky Serbia

País: Serbia • Géneros: Rock, Funk • Regiones: Europa, Balcanes

Por Mariano García
@solesdigital

Recién comenzados los ’90, la caída del Muro de Berlín y el agotamiento del sistema socialista en los países del Este europeo le abrían las puertas a la cultura global exportada desde Estados Unidos, a caballo de troyanos logotipos de McDonalds y MTV.

 

Eran épocas en que los Red Hot Chili Peppers conquistaban el mundo musical con sus discos fundamentales “Mother’s Milk” (1990) y sobre todo “Blood Sugar Sex Magik” (1991); que les ganaron seguidores hasta confines que pocos podrían haber imaginado. Incluso en la ultranacionalista Serbia de aquellos años, que se resistía a perder el liderazgo de lo que durante la segunda mitad del siglo XX había sido Yugoslavia, los jóvenes se ponían a tono con las modas norteamericanas (a pesar que sus líderes fueran los enemigos públicos de Occidente).

Y aunque las comparaciones sean odiosas, es imposible pasar por alto la marca indeleble que los RHCP dejaron en la que fue una de las bandas más importantes del rock balcánico de los 90: Deca Loših Muzičara (dificultosamente traducible como “los chicos malos músicos”).

La banda se formó en 1988 en Belgrado, con una formación original liderada por Jova Jović (guitarra) y Aleksandar “Silja” Siljanovski (voces); acompañados por Vladan Miljković Milje (saxo), Zoran Milivojević Mikac (batería), Zoran Živković (bajo), Đorđe Anđelić Kića (trompeta) e Ivan Blagojević (trompeta).

Con un funk veloz y potente, cambiaron las marcadas líneas de bajo del inimitable Flea por una arrolladora sección de vientos, que hacía honor a la tradición de una tierra donde los bronces constituyen el núcleo duro del adn musical. A medida que la influencia del funky de los 90 crecía, la banda se consolidaba hasta tener terminado su álbum debut de 1992 “Dobar Dan” (Buen Día); editado al año siguiente.

Los DLM tuvieron una buena cantidad de hits, que aceleran en la misma frecuencia de sus maestros californianos; pero con el diferencial de unos vientos que hermanaban aquellas secciones de brass del funk clásico con las fanfarrias de la mejor tradición serbia. De aquellos años, el tema que le dio nombre a su primer CD es una muestra clara de su sonido; además de hits como “Kreditna kartica”, “Zeka”, “Ljubomora”  y “Mara”.

 

Si ya se percibía el paralelismo con los RHCP, en su segundo álbum “Prolećni dan” continuaron los guiños. Y así como los cuatro angelinos fanáticos de los Lakers habían dedicado en “Mothers Milk” un tema su ídolo Magic Johnson, los serbios hicieron lo propio homenajeando al héroe basquetbolístico nacional Vlade Divac (que, vaya casualidad, en aquellos años se incorporaba al showtime de Magic y compañía en Los Ángeles); en el tema más destacado de aquel álbum. También se destaca el pegadizo funk “Konji ritma”, que junto al tema que daba nombre al disco constituyeron lo más sólido de los prometedores inicios del grupo.

Pero los años posteriores no mantuvieron la intensidad y calidad de sus dos primeros trabajos, la producción se fue haciendo más intermitente y el intenso volumen del funk rock de los DLM se fue apagando.

La oleada étnico-gitana comenzaba a contagiar incluso a músicos de punk y rock de los ’80, como la No Smoking Orchestra o Goran Bregović; que pronto impusieron su versión comercial del folk balcánico a un Occidente que sólo tiene oídos para todo aquello proveniente de los Balcanes que suene a “bodas y funerales”. La moda de la world music impuso la folklorización de la música también en Serbia, hasta que los Deca Loših Muzičara anunciaron su separación definitiva en 2009, luego de varios intentos de volver a sus mejores épocas.

Dejaron dos discos más para los coleccionistas y buscadores de rarezas, “Virus” (1998) y“Gde cveta samsung žut” (2005); pero sobre todo la certeza de que en los Balcanes la música también puede ser violenta y funky.

11/2/2010

www.fronteramusical.com.ar