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Pedro Rossi Trío

Música danzarina

País: Argentina • Región: Sudamérica • Género: Folklore

Por Martín Pérez Antelaf

Como una brisa rejuvenecedora de agosto pasó la presentación del primer disco del guitarrista, compositor y arreglador Pedro Rossi en la cálida fonda ‘Vicente el absurdo’, repleta de adeptos a la buena música. Con tan solo 27 años el actual guitarrista de Liliana Herrero presentó su propia cosecha de canciones plasmada en el flamante “Viento Danza”, junto a Gustavo Hunt en clarinete y Exequiel Mantenga en acordeón a piano.

Sonriendo, escuchando su cosecha de historias, su creación siendo movimiento, o danza, Pedro se atreve a los estilos como quien conoce de cada danza y es invitado a bailar. Vales, milongas,  improntas de un artista en una larga partitura que tal vez diga poco si no es en dedos, en yemas pulsando cuerdas, bocas en cañas sonoras o una nota larga de fuelle dando el colchón de plumas necesario para que vuele la improvisación.

La primera exhalación de su cosecha de suspiros profundos fue una milonga-tango dedicada a Edgardo Cardoso, con quien Pedro supo compartir escenarios siendo apenas un adolescente. El segundo tema de la noche fue “Frida”, el cuál aclaró Rossi no remitía la famosa pintora. Bien valieron las aclaraciones, ya que su música, completamente nueva, es de todos y de nadie: una invitación a un mundo propio, pero abierto y aireado.

Un solo en cinco cuartos de clarinete, que encendió el aplauso de los ahí presentes, antecede el sutil grito, la onomatopeya “eh”, que Pedro usa para dirigir heterodoxamente, relajado, el recorrido por las armonías no por más complejas menos delicadas. Y la sonrisa de Pedro… ¿no es acaso el disfrute del momento artístico que, lejos de ser narcisismo (pues no es amor que mata vida), es vida misma, creación renovadora?

Luego de “Lo saqué de un cajón”, o de “Rabelo” (homenaje al guitarrista de 7 cuerdas brasilero, traducido en un chamamé que abre el disco “Viento Danza”) uno siente que toda la música de Rossi es un viaje musical escrito, tocado desde los cuatro vientos sin punto cardinal fijo: con “aire a” diferentes géneros (aire a zamba, aire a milonga) el despliegue sonoro de Pedro da aire a la música misma.

La fortuna de las presentaciones en vivo llega con la posibilidad de escuchar un tema nuevo cuya idea, según propias palabras del mismo Rossi, es llevar al grupo a la “música de Jimi Hendrix”. Desarrollando un poco su intención, comentó lo importante de la impronta del rock en la música desde hace décadas, y como sigue contrastando con lo momentos actuales de un mundo convulsionado. En ese entorno, el viento se hace huracán en el trío con “Siga ese monchito”.

Mención especial al tema “Tres estampas de un atardecer”, que Pedro desarrolla sólo con su guitarra: una historia completa, con climas, colores, suspensos, una puesta de sol entera, una canción enorme, “canción” en el mejor de los ejemplo del género, de una delicadeza inconmensurable, de una calidez única.

Último tema de la noche, el último del disco, “Sakura”, es el hálito final que si bien termina con el recital, es el soplo inspirador de alguien inspirado y bien acompañado. Pedro Rossi Trío es el murmullo de un río que trae músicas nuevas, vientos danzantes, aires de autor renovadores y siempre bienvenidos.

13/9/2011

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