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Sandy Lopicic: El regreso al Lejano Este

Países: Bosnia • Género: Jazz • Regiones: Balcanes, Europa del Este, Europa

Por Mariano García
@solesdigital

Pasaron diez años para que el compositor y pianista de origen bosnio Sandy Lopicic vuelva a reunir en un estudio de grabación a su reconocida orquesta, con la que redefinió el sonido de la música balcánica del siglo XXI. Desde su irrupción en 2001 con “Border Confusion”, y su continuación de 2004 “Balkea”, Lopicic ha llevado adelante un trabajo de modernización y actualización del repertorio del sur de Europa del Este, y en gran medida abrió el camino para que el folklore de la región encuentre nuevos rumbos a través del jazz.

Posteriormente, Lopicic se dedicó a sus otras actividades artísticas como director de teatro y compositor. Y ahora pone fin a este largo período de ausencia con un nuevo material, “Bye Bye Balkans” (2014) con el que retoma viejos senderos y abre otros nuevos, con mas composiciones propias, sumadas a su ya reconocida tarea como arreglador y versionista de clásicos del folklore balcánico. Desde la ciudad Graz, Austria, Sandy nos cuenta acerca de esta nueva etapa en su carrera.

– En esta nueva etapa, los arreglos se orientan también al rock y al pop. Incluso con canciones en inglés. ¿Piensan con esto llegar mejor al público occidental?

- No, en realidad nunca pienso en el público, ya que el rango etario de nuestros fans siempre fue de 16 a 80 años. El hecho de haber reducido la sección de vientos de seis a dos músicos, y haber agregado un órgano Hammond y una guitarra eléctrica en reemplazo de la sección de bronces,  cambió el sonido hacia este estilo más rockero, incluso punky. En cuanto al inglés, es el idioma en el que yo escribo mis propias canciones. Balkan Men es una canción que fue escrita para una de mis obras teatrales; mis inicios fueron como compositor y estoy tratando de volver a esas raíces, por eso incluí casi de contrabando ese tema en el nuevo disco. Además, cuanto más viejo me voy poniendo son más y más las cosas que quiero decir.

– Tus trabajos suelen ofrecer una visión irónica sobre los clichés de la música balcánica. ¿Piensas que fuera de los Balcanes se entiende el doble sentido, o se lo toma literalmente?

– Los Balcanes, y su gente, todavía mantienen para mí esa imagen vintage. Así que si tengo que describir esa sociedad hoy, lo primero que se me viene a la mente son cowboys modernos paseándose en sus BMW a lo macho. Muy pocas cosas han cambiado desde las épocas de los Westerns de Sergio Leone. Y el paisaje de los Balcanes también me recuerdan un poco al Lejano Oeste, así que mi intención fue ver si la música balcánica tenía alguna compatibilidad con la western. ¡Y la tiene! Así como nuestras vidas están llenas de ironía, la música también debe tenerla.

– La canción que mejor representa eso es Balkan Men.

- Balkan Men describe esa especie que habita todas las regiones del mundo: ¡Peter Pan!

 

– En este disco se nota un mayor protagonismo en el violin de Boris Mihaljcic. ¿Que nos puedes decir sobre su aporte al grupo?

– ¡Espero que todos en la banda tengan protagonismo! Pero acerca de Boris, él es el último Don Juan del violín del que yo tenga conocimiento, así que lo dejé interpretar su rol. Casi siempre él necesita la presencia de una mujer (o más de una) para poder tocar el violín a su modo. Hasta llegó a traer una mujer al estudio de grabación para que lo escuchara, y así poder seducir a alguien mientras tocaba, lo que, dicho sea de paso, no es la peor motivación a la hora de hacer música. Boris es un filósofo, algo que puede oírse en la forma en que interpreta sus solos. Yo lo amo, ¡porque es único!

– Una parte muy importante de la orquesta son las voces femeninas. ¿Que nos puedes decir de la nueva formación?

– Desafortunadamente Natasa Mirkovic, que canta la mayoría de las canciones del álbum junto a Jelena Bukusic, se tomó un tiempo de descanso por el momento. Pero lo bueno es que mi vieja y buena amiga Vesna Petkovic encontró la forma de regresar a la banda. Ahora ella canta junto a Jelena en los shows en vivo. Ya llegará el momento que que regrese Natasa para completar nuevamente el trío de “Voces Mágicas”, como me gusta llamarlas.

– En “Bye Bye Balkans” hay tres canciones que ya habían sido grabadas en los discos previos: Djelem Djelem, Jane Sandansky y una versión en vivo de U Stambolu na Bosforu. ¿Cual fue la idea que te llevó a reinterpretarlas?

Djelem Djelem es una canción que podría versionar y re-arreglar cada nuevo año que pasa. En este caso tenía este nuevo ritmo en mi cabeza, que me llevó a nuevas armonías. En Jane Sandanski sumamos al violín de Boris, y baterías más fuertes, lo que hace que esta versión sea más épica. Y U Stambolu… fue grabada en vivo en un concierto que dimos en Salzburgo, ¡que tuvo una energía que quizás sucede sólo una vez en la vida! Ya alcanzó el status de material de culto en la región balcánica, la gente dice “olvídense de Woodstok, ¡escuchen esto!”

 

– ¿Como se relaciona tu música con el tango?

– Creo que mi música no, ¡pero yo si! Toqué durante años en una gran orquesta de tango compuesta por estudiantes, y me enamoré de esa música. Me encanta tocar tango en el piano, porque el piano puede liderar, conducir, toda una orquesta. Pero se necesitan músicos diferentes para tocar tango, definitivamente no músicos de jazz.

– La carrera de Shantel comenzó a ganar popularidad gracias a un remix de Da Zna Zora, que era básicamente igual a la de la SLO con un poco de beats electrónicos. ¿Piensas que fue injusto que todo el crédito se lo haya llevado él?

– Si.

18/1/2014

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