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José Teixidó y Lucas Furno

Tango sin peluquín

País: Argentina • Región: Sudamérica, América • Género: Tango

José Teixidó, cabeza del proyecto Amores Tangos, y Lucas Furno, director de la orquesta de cuerdas Elvino Vardaro, dos de las nuevas formaciones del tango contemporáneo, aseguran que abordar el género en este tiempo supone "un gesto de rebeldía".

"Hoy la rebeldía en la música está en el tango. En su época de masividad, el tango se convirtió en un peluquín y alejó a mucha gente; pero hoy el gesto de rebeldía volvió al tango: no está en el rock ni en cualquier otro lugar", afirmó el violinista Furno.

"Hay un proceso de transformación, de búsqueda. Están pasando muchas cosas interesantes. Y lo valioso, precisamente, es que ese movimiento esté sucediendo, más allá del gusto por una formación u otra", apuntó el guitarrista Teixidó.

En la continuidad de ese derrotero, las agrupaciones comandadas por Furno y Teixidó ofrecerán el miércoles 20 de junio un concierto conjunto, a partir de las 21 en Café Vinilo de Palermo (Gorriti 3780).

Las orquestas se ubicarán en los laterales de la sala, con el público en el centro, y mostrarán el repertorio habitual de Amores Tangos con una sonoridad acústica. "Queremos reproducir de algún modo la sensación de ensayo. Y queremos que la variable del movimiento sea una más, que será posible porque los instrumentos no van a estar amplificados. Es una apuesta", adelantó Teixidó.

Amores Tangos, que lleva cuatro años de militancia en el género y prepara para fin de año su segundo disco, se completa con Nicolás Perrone en bandoneón, Lucas Furno en violín, Gerardo De Mónaco en contrabajo y Juan Pablo Gallardo en piano. La orquesta de cuerdas Elvino Vardaro, que cobró vida el año pasado, está conformada por Christine Brebes, César Rago, Lucas Furno, Juan Bringas, Julieta Bril, Luis Alberto Simo, Carlos Morbidoni, Ernesto Gómez, Marcela Vigide, Miriam Skotland, Ahram Kim, Martijn van der Linden y Cecilia Carnero (violines); Fernando Estrup, Laura Fregosini, Ana Laura Soler y Joaquín Ohrnialian (violas); y Adrián Speziale y Cecilia Basto (cello).

Teixidó y Furno, los directores de las dos orquestas, se reunieron con Télam y dialogaron sobre el presente del tango y el lugar de sus formaciones en esa coyuntura.

-¿Qué los acerca y que los distancia del lenguaje tradicional del tango?

-Furno: Somos músicos de tango de muchos años. Partimos de la tradición y desde ahí fuimos experimentando. No es lo mismo lo que hacemos nosotros que los intentos de aquellos músicos que vienen de afuera y le ponen a un espectáculo el título tango; o las formas del tango electrónico. El género se está expandiendo hacia afuera y eso a veces lleva a extremos, a búsquedas de laboratorio. Amores Tangos tiene, en ese punto, una búsqueda genuina y que tiene la virtud de que atrae a mucha público que quizá no escucha a otros artistas del tango.

-Teixidó: Cuando tocamos un tango tradicional lo hacemos en forma tradicional, como por ejemplo hacemos con "Cuando llora la milonga"; Ahora, después viene "Tango Apocalypse", de Boris Kovac, y lo tocamos con el estilo y la sonoridad de los balcanes, y con el mismo respeto.

-¿Qué cambios hubo en la escena del tango contemporáneo en la última década?

-Teixidó: El cambio es abismal. Hoy existe una enorme cantidad de poetas, músicos y bailarines que hace 10 o 12 años no estaban. Cuando yo empecé a tocar, 15 años atrás, si tocabas tango eras un bicho raro.

-Furno: Era muy difícil entonces poder armar una agrupación. Hoy hay un movimiento tremendo y hay un proceso de recuperación de la identidad.

-El bandoneonista Pablo Mainetti afirma que en el tango de hoy hay muchos músicos y letristas, pero que lo que faltan son todos los eslabones de la industria: lugares para tocar, managers, periodistas especializados... ¿Comparten esa visión?

-Furno: Hoy hay una falta de visibilidad de lo que ocurre en la escena del tango, que tiene un crisol muy interesante. El rock, por ejemplo, entró en un proceso en el que se fue apagando solo, un poco acompañando la caída del mercado de las discográficas. Hoy la rebeldía está en el tango. Porque lo rebelde es buscar en donde no te están ofreciendo nada y el tango tiene mucho de eso. En un momento donde el tango fue masivo pero la industria se lo comió lo convirtió en un peluquín, pero eso se dio vuelta. La rebeldía no es Arco Iris o Led Zeppelin sino escuchar a Osvaldo Pugliese, a quien en su momento le tiraban monedas porque el público quería escuchar El Club del Clan. Esa rebeldía se terminará si un día el tango vuelve a ser masivo. Son procesos cíclicos.

18/6/2012

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